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Si el año nuevo empieza el 1 de enero, para los runners empieza oficialmente con la Cursa Moritz Sant Antoni. Clásica, popular y con sabor a barrio, esta carrera es desde hace años una de las citas más esperadas del calendario atlético de la ciudad. No solo por el recorrido rápido, sino porque marca el inicio de la temporada para miles de corredores y corredoras.
Celebrada en el barrio de Sant Antoni (Eixample), normalmente a finales de enero, la carrera se integra dentro de la Festa Major del barrio, lo que garantiza ambiente, animación y público desde el primer kilómetro hasta la meta.
Este año vuelve con sus dos distancias habituales: 5K y 10K, pensadas tanto para quien empieza como para quien quiere probarse en serio.
La Cursa Moritz Sant Antoni no necesita artificios. Su éxito está en la sencillez bien hecha: un recorrido urbano, rápido, bien organizado y con calles anchas que invitan a correr cómodo desde el primer kilómetro. Es una carrera pensada tanto para quien quiere competir como para quien simplemente quiere empezar el año con un objetivo claro.
El ambiente es uno de sus grandes puntos fuertes. Vecinos animando, música en distintos tramos del recorrido y una participación muy variada hacen que la experiencia sea agradable incluso cuando las piernas empiezan a quejarse. Es de esas carreras en las que el público te empuja sin que te des cuenta.
La prueba ofrece dos modalidades: 5K y 10K, lo que permite que prácticamente cualquier corredor encuentre su sitio.
La modalidad 5K es ideal para quienes se están iniciando en el running o para corredores habituales que prefieren una distancia corta pero intensa. También es una muy buena opción si vienes de semanas más tranquilas tras las fiestas y no quieres asumir un esfuerzo excesivo en enero. El recorrido, completamente urbano y llano, invita a correr rápido y disfrutar sin demasiadas complicaciones.
La inscripción para el 5K tiene un precio de 15 €, disponible hasta el 21 de enero o hasta alcanzar un máximo de 4.000 inscritos, por lo que conviene no dormirse si tienes claro que quieres participar.
Por su parte, el 10K de la Cursa Moritz Sant Antoni es uno de los más apreciados de Barcelona para buscar buenas marcas. Es una distancia muy competitiva, pero sin perder el espíritu popular que caracteriza a la prueba. Muchos corredores la utilizan como test de inicio de temporada o como referencia para preparar objetivos mayores en los meses siguientes.
En este caso, el precio de inscripción es de 17 € hasta el 10 de enero, y pasa a 18 € a partir del día siguiente. Una diferencia pequeña, pero suficiente como para decidirse pronto.
Uno de los grandes atractivos de esta carrera es su recorrido prácticamente plano, algo que se agradece mucho a principios de temporada. No hay grandes desniveles ni zonas técnicas, lo que permite mantener un ritmo constante y concentrarse en correr.
Eso sí, enero es enero. Aunque el circuito invite a salir fuerte, conviene tener cabeza. El frío, la falta de rodaje tras las fiestas y el exceso de entusiasmo pueden pasar factura si no se controla el ritmo desde el principio.
Para sacarle todo el partido a la Cursa Moritz Sant Antoni, conviene llegar con tiempo y bien organizado. El barrio suele llenarse bastante, así que ir con margen evita prisas innecesarias. Abrigarse bien antes de la salida también es clave, ya que a primera hora suele refrescar.
Durante la carrera, lo mejor es dejarse llevar por el ambiente y no obsesionarse demasiado con el reloj, sobre todo si es tu primera carrera del año. Y, por supuesto, aprovechar la animación del público, que en Sant Antoni siempre responde.
La Cursa Moritz Sant Antoni es una de esas carreras que no necesitan reinventarse porque ya funcionan. Mantiene el equilibrio perfecto entre competición, tradición y ambiente de barrio. Da igual si eliges el 5K o el 10K: es una forma excelente de volver a ponerse un dorsal y arrancar el año con motivación.
Si corres en Barcelona, es muy probable que esta carrera ya esté en tu radar. Y si aún no la has corrido nunca, es una gran manera de empezar.